jueves, 3 de enero de 2008

Lucía

Febrero, 2006.

Lucía.

Lucía...

Suspiro tu nombre y una lágrima viene a la vida. Una lágrima que cuenta nuestra historia, que nace en mis ojos, recorre mi cara y muere en mi boca. En mis ojos naciste, cuando te vi aquella tarde en esa ciudad que nos vio nacer en tantos sentidos, ¿Recuerdas esa tarde?... Seguro que sí. Recorriste conmigo un trayecto demasiado particular y lo hicimos nuestro. Nuestro trayecto. Nuestra historia. Nuestra vida. Y, como esa lágrima, moriste en mi boca. A veces pienso que fue el beso el que te mató, que moriste al sentir mis labios en los tuyos. Pero ahora comprendo que no te mató el beso, sino que sencillamente te negabas a morir sin besarme primero.

Lucía.

Otra lágrima. Otra vez naces, vives y mueres. Te amo, Lucía.

1 comentario:

Anónimo dijo...

es muy bonito, lucy dice que se creyó todo para ella. bye.